Trabajo Freelance: Bote Salvavidas. Recomendaciones y experiencias personales

En Venezuela estamos en crisis y eso lo sabemos desde hace rato. Al respecto ya hemos perdido kilos, pertenencias y seres queridos. Aunque las protestas aumenten, la situación no cambia y algo debemos hacer al respecto.

El 2016, en mi opinión, fue un año muy duro. En las finanzas personales, muchos estuvimos sin medio en el bolsillo y haciendo colas para comprar comida, comiendo mango, vendiendo teticas de café o viviendo de las remesas que los familiares en el exterior envían. Vivimos eso, en parte, por la reducción de importaciones y el cierre de la frontera. En el estado donde vivo, el Zulia, eso nos afecta en gran medida pues para los comerciantes conseguir mercancía fácilmente en Colombia no era posible, o por lo menos no era sencillo. Lo cierto es que ningún trabajo en Venezuela, contando con todos los aumentos que ha sufrido el salario (porque los sufre, eh) alcanza para hacer nada.

Un Poco De Historia Personal

Contaré algo sobre mí: Inicié el 2016, el año que considero ha sido pico en la crisis de Venezuela, con una barriga. Estaba embarazada y mi único hijo nacía en marzo. Dada la situación, estaba agobiada pensando que en el hospital de la ciudad donde vivo no podía dar a luz. Las historias que escuchaba de todas aquellas que parían en el Pedro García Clara sólo disparaban mi estado de pánico.

Tres meses antes de la fecha de parto, y dando gracias a que Elias no me dio sorpresas, creamos una campaña de crowdfunding que tuvo éxito y pudimos costear un parto en clínica y comprarle cositas al bebé. Pero aún así el dinero no me alcanzaba.

Tratando de buscar maneras de sobrevivir al parto y a la crisis, me topé con una página cuyo nombre no diré. Necesitaba trabajar desde casa y con un bebé en brazos, necesitaba un trabajo que me alcanzara para al menos ayudar a comprar la leche del hijo que no pude amamantar y lo encontré. Escuchaba llamadas, hacía clic en la opción correcta y ganaba $25 semanales. Nada mal para vivir una crisis en la que el salario mensual es de $40 al mes.

Pero me sentía robótica, que no avanzaba, cada día las cosas eran peores y yo me sentía impotente al respecto. Sabía que no tenía tiempo, que mi hijo me necesita, que mi marido no puede hacer magia y mis padres ya están muy viejos y cansados para hacerla por mí. Debía hacer algo.

Afortunadamente, llegó mi amiga médico Ana Patricia Sampayo a sacarme del abismo.

¡Llegó Trabajo!

Ana publicó una entrada en su blog, que llevaba rato siguiendo pues los temas que ella procura tocar siempre han resonado en mí y su forma de escribir me gusta mucho. Sé que ella habría querido estudiar Letras, como yo, si no fuese una carrera tan ingrata (y menos mal que no lo hizo, pero esa es otra historia). Ella nos contaba cómo hacernos un bote salvavidas en medio de la crisis. Uno que nos hiciera llegar a otro barco o a tierra a salvo y eso era el oficio de freelancer. Léela aquí, si pudo ser mi salvación, quizás también será la tuya.

Cuando empecé a seguir sus recomendaciones, me di cuenta que era inaudito que un profesional en Venezuela estuviese sin comida y con los zapatos rotos. No me quiero ni imaginar cuál es la vida de mis profesores de la universidad, gente a la que quiero tanto, ahora que ni les pagan el sueldo básico. Tanto talento y que tengamos que vivir de esta manera…

Gente haciendo lo que yo hacía, como robots. Profesionales de la computación dependiendo de un juego de rol para hacer para la comida. Amas de casa vendiendo todo lo que tienen para esquivar el hambre.

El caso es que si tienes algún talento o sabes ejercer algún oficio con habilidad, el trabajo freelance es un bote salvavidas excelente para la crisis. Trabajar en esta modalidad implica hacerlo de manera remota: No hay oficina, sólo tú en tu casa con tu computadora. Algunas veces no es ni necesario disponer de una conexión a internet estable; excepto por algunos trabajos como asistente virtual, entre otros, el freelancer puede ejercer su oficio y luego, cuando la conexión lo deje, entregarlo; pero, lo mejor de todo el asunto, es que puedes manejar otras monedas que no sean el Bolívar. Ya con decir esto último es un alivio muy grande.

El trabajo freelance en Venezuela es la respuesta a la angustia que yo, con un niño que requería guardería y no puede tomar cualquier cereal en el tetero, necesitaba. La pensión de mis viejos no les alcanza para nada pero ahora que cuenta con dos redactores bilingües en casa y que uno es diseñador gráfico e ilustrador que incursionaron en el campo freelance, las cosas tomaron mejor color. Los ingresos varían, como en todo negocio propio pero se pueden esperar ingresos de unos $200. Eso si te tomas en serio tu trabajo desde el principio.

Ya no almorzamos arepa de masa de maíz, de esa que venden muy económica. Al menos.

El futuro es brillante

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Sé que es un camino arduo y que al principio no será muy sencillo, por esa razón aquí te dejo algunas recomendaciones inciales. Si necesitas asesoramiento, mi correo está abierto y respondo * casi * siempre (quisiera que fuera siempre pero mi hijo está primero). Escribe a eligregl@gmail.com

Si no te convence lo que te digo, Ana Patricia también tiene a la venta un ebook, en bolívares, que es una maravilla para los que inician su camino en este campo laboral.

Ahora que el mundo globalizado está virtiendo sus esfuerzos en la internet, créeme que hay trabajo para todos. Es verdad que necesitamos gente que trabaje en oficinas o que lo haga en el mundo 1.0 pero ahora también el mercado laboral se está adaptando al mundo online.

Hago un inciso para reirme del trabajo robótico que hacía antes. Recuerdo que me daba miedo decirle a la gente qué hacía, podía ser que muchos venezolanos se inscribieran en esa página y se nos terminaran las llamadas. Con el trabajo freelance ese miedo no existe ni por un segundo. Es más, en 4 meses que llevo tomando este trabajo en serio, semanal tengo que rechazar al menos una oferta por la cantidad de trabajo que tengo. Bueno, eso también pasa porque tengo un hijo y quiero ver Junior Express con él (se fue Melody y no hice más que llorar, ¿no les pasó?) 

El nombre de mi blog es un guiño a esa persona robot que fui mientras mi hijo estuvo recién nacido. No siento sino agradecimiento por haber sido esa la forma de sobrevivir a la crisis y también porque me instó a buscar algo más.

Mis Recomendaciones Para Comenzar en el Campo de Trabajo Freelance

Trabaja en lo que sabes.

Es verdad que al principio quizás no encuentres mucho trabajo como modelador 3D y quieras ofrecer tus servicios de traductor y estará bien pero no olvides tu talento y tus estudios. Créeme, te irá mejor si eliges tu nicho y haces lo que te gusta. Por ejemplo, yo soy redactora y correctora pero también soy mamá y he tenido la oportunidad de colaborar en blogs de maternidad y cuidado de niños, así como redactar sobre el trabajo freelance y las bitcoins.

Se trata de saberse vender y saber buscar.

Arma bien tu perfil, sigue las recomendaciones de las páginas en las que te inscribes y mantén los ojos abiertos ante esa oferta ideal que buscas. Los empleadores siempre van a querer alguien a quien le apasione su proyecto, así que si tu vas a trabajar con empeño y dedicación, serás el mejor candidato.

A propósito, visita esta entrada sobre los mejores portales para ganar dinero desde casa. Desde mi experiencia personal, estos han sido los portales en los que mejor me ha ido. Como te dije, trabajo hay.

La competencia es sana.

¿Cuántas páginas no hay en internet? Todas se pelean por el primer puesto en las búsquedas, es verdad, pero cada una ofrece algo distinto y eso es lo que busca un empleador. Cada freelancer ofrece sus servicios de manera particular y por eso no hay problema.

Quizás yo no haré tanto dinero como un programador pero esa es mi decisión. Por algo decidí estudiar Letras y no Medicina, como mi amiga Ana. Cada quien elige su nicho y lo que quiere para su vida.

Tómate el trabajo en serio.

No me cansaré de decirlo. Si no te tomas en serio a tus empleadores y a tu trabajo, nunca vas a ser bien pagado ni avanzarás.

Trabaja en inglés.

Las oportunidades en español existen, sí, pero el mercado está saturado. Si estás en la posibilidad de trabajar en inglés, hazlo. Si no sabes inglés, no te rindas, espera que el trabajo llegará. También toca aprender inglés, y yo era profesora en un instituto… que esto sirva como una indirecta para ti si quieres invertir en tu trabajo.

MANOS A LA OBRA. En serio.

¿Quieres generar ingresos haciendo lo que te sale mejor? Manos a la obra. Si en Venezuela no tenemos dinero porque no hay trabajo para nosotros, pues buscaremos en otros lados pero no nos podemos rendir. Hay una vida que vivir y estómagos qué alimentar, cuerpos que vestir y paseos que dar.

Está pendiente de mis publicaciones, de lo que publica Ana Patricia o busca por tu cuenta. Invierte tiempo en ti y en tu oficio. Tus finanzas y tu sentido de superación personal te lo agradecerán.

Hiato

Soy docente. Por giros del destino que yo misma ayudé a tejer, comencé mi carrera laboral dando clases. Al principio daba clases de inglés pero luego, por un año, intenté dar clases de Castellano y Literatura. Hasta fui profesora de Latín. Estudié Letras Hispánicas, así que la sorpresa nace con mi primera profesión. El inglés lo aprendí sola, desde pequeña, con la ayuda de la música, la televisión y los libros que dejaban mis primos luego de hacer cursos de inglés.

Mi experiencia enseñando inglés fue más sencilla puesto que los grupos eran más pequeños y los alumnos, frecuentemente, mayores que las estudiantes a las que tuve que enseñar por un año en un par de colegios privados de Maracaibo. En aquél momento trabajaba en un Instituto de Idiomas y, de no ser porque mis estudios diferían de la carrera que ejercía, hubiese seguido ese rumbo.

Hubiese sido una lástima porque todo lo que he querido hacer en mi vida es escribir.

Después de un breve hiato involuntario en el que todos en la casa, menos mi marido, estuvimos sufriendo algo que quisiera fuese contabilizado en algún informe epidemiológico, pues no es posible que todos hayamos estado tan enfermos al mismo tiempo, he vuelto a escribir en este blog. Durante ese tiempo de remedios e introspección, leí.

Leí desde contenido web hasta el último capítulo de Wuthering Heights que había dejado sin leer (sí, como mamá ya me ha pasado mucho: No importa qué tan bueno esté un libro, no sé en qué punto lo dejaré y para cuándo) y me entró una enfermedad de la escritura: No soy lo suficientemente buena. Y eso me pasa muchísimo.

Durante mi estadía en la Escuela de Letras pueden imaginarse que me pasaba todo el tiempo. Después de leer y leer a tanto magnánimo autor, clásicos de la literatura universal, los trabajos de mis compañeros más brillantes y luego mirar mi pedacito de papel… el corazón se arruga.

Pero no. Se acabó. Hasta nunca, feo sentimiento.

Es verdad que quizás no somos los mejores escritores del mundo pero si de verdad queremos escribir, desde Oscar Wilde hasta Carlos Ruiz-Zafón pasando por Stephen King dirán lo mismo:

La mejor manera de mejorar al escribir es ESCRIBIENDO.

Por eso, aunque esta entrada de blog suene burda, no se vea bien acabada, no tenga una estructura adaptada al medio de difusión o tenga ideas inconclusas, siento que debo escribir. No para aumentar el tráfico de mi sitio, no para darme a conocer ni con otra consecuencia accesoria. El tiempo sin escribir es para uno como el tiempo que tenga un bodybuilder sin hacer ejercicio.

Así que si no has escrito nada hoy, este es el momento. Para mí es mejor mostrárselo a todo el mundo y lograr con eso algo de edición en mi cerebro pero si tu sientes que no quieres publicarlo, está bien. Así sea la historia de tu perrito de la infancia, lo que te pasó hoy en la protesta, tus frustraciones construyendo una torre de lego… cualquier cosa que lleve palabras es buena escribirla, sobre todo cuando se quiere mejorar la voz.

Sabrá Dios qué me hubiese deparado el destino si, en vez de hacer lo que de verdad quería, hubiese seguido dando clases de inglés  como era mi plan. De todas maneras, te recomiendo que estés al pendiente de mis publicaciones. Estoy preparando una gran ayuda para aquellos que no manejan el inglés al 100%, así sea que no sepan nada, y me gustaría compartirlo con la mayor cantidad de gente posible.

Escribir para los demás

Trabajo como freelancer. A partir de este año esa ha sido mi profesión. Antes solía ser profesora (de inglés, de literatura) y fui hasta encargada de una confitería pero para nadie es un secreto que siempre he querido escribir. Canciones, poemas, libros, libretos y todo lo que pueda crearse con palabras. He dedicado poco a mi arte y más a sobrevivir la vida y mis demonios pero aquí vamos.

Desde que tuve un hijo la motivación ha cambiado. Eso y la situación asfixiante del país donde vivo. Todas estas circunstancias han logrado que saque lo mejor de mí y me ponga a hacer lo que sé hacer mejor y siempre he querido hacer.

Hacer lo que más nos gusta hace que tengamos éxito en lo que hagamos.

Revisando las formas de hacerme mejor como escritora en el medio del internet, me he topado con muchísimos consejos, pocos de ellos han resonado en mí tanto como la opción de lanzar un blog y monetizarlo, para así poder vivir de escribir. Es cierto que no voy a hacer mucho al principio pero con dedicación y talento todo se puede.

Yo no sé como hacer que un blog sea exitoso pero el internet me dio pistas. La primera que me dio fue, en inglés: Un blog debe resolver un problema, aliviar un miedo, enseñar algo nuevo, explicar cómo lograr una meta o entretener. Si podemos hacer todo al mismo tiempo, mucho mejor.

Antes ya he explicado mis propios motivos al abrir este blog en particular y dada mi vaguedad, aclaro que este es un blog personal. El objetivo de este blog es expresar mis pensamientos e inquietudes pero no todos los blogs deben ser así y, si es que quiero lanzar un blog para que la gente se interese en él, el primer objetivo debe ser crear un interés en el lector.

Escritores de tinta y escritores de teclado

Estudié Letras. Durante mi carrera me he topado con muchas razones por las que una persona escribe y muchas opciones para empezar a escribir lo que se quiere. Como yo, muchas personas empezaron a estudiar esa carrera y se graduaron con su amor por la literatura, la escritura y el disfrute del lenguaje intacto. Muchos de ellos no saben exactamente qué hacer con eso ahora mismo.

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Escribir para la imprenta cada día se siente más como un esfuerzo artesanal

Quizás muchos de mis lectores sean mis compañeros de Letras. Todos sabemos que por cinco años – mínimo – leímos, digerimos y escribimos muchas palabras e ideas que luego de la toga y el birrete parecen en vano pero ahora, gracias a la magia del internet, se pueden aprovechar.

Otros más serán personas que se acercan a la escritura por amor sin academia. Muchos quieren dejar constancia de sus historias, sus ideas y sus creencias. Muchos no saben a dónde los lleva eso. Todos, por distintas circunstancias, le buscan un propósito a la escritura que les sea tangible.

Lo cierto es que en esta época debemos adaptarnos a las nuevas formas de escritura. En los próximos días, planeo publicar entradas que encaucen el amor por la escritura pensando en aquellos a los que se les hace difícil la transición de la palabra impresa a la digital.

El lenguaje toma muchas formas y la web tiene una muy distinta a las que conocíamos anteriormente. Por lealtad, dirijo mis palabras a mis compañeros de Letras que escriben y no saben qué hacer con eso, sobre todo en esta época de temblor-país y nuevos métodos de hacerse oír pero están todos invitados. Mi espíritu comeflor me está diciendo que si nos ayudamos entre todos, internet puede ser un mejor lugar.

Tranquilos, no lo haré en inglés. Procuraré hacer uso también de mi habilidad para auto-enseñarme idiomas.

Defender al vunerable

Hoy fue un día intenso de protestas en Venezuela. Ya son más de 30 personas que han muerto a manos de algún órgano represor del Estado sólo por querer manifestar. Cada vez que miramos las actualizaciones de la prensa libre no nos queda sino entrar en shock y esperar que no todo sea tan malo después. auxilios.jpg

Como escribí ayer, a veces la situación nos abruma y no podemos sino encerrarnos en nosotros mismos y negarles a los seres queridos o cualquier otra persona el afecto. Lo cierto es que, por mucho que nos afecte, debemos estar claros y delimitar quienes son los más vulnerables en situaciones de conflicto.

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Delimitemos

Quizás en casa un enfermo mental, neurológico o un niño sufra mucho más los embates de una situación tensa que el jefe de familia. Los ancianos saben que algo malo sucede y los niños los intuyen o preguntan. Las personas con capacidades especiales también sufren las situaciones tensas. De más está decir que hay que protegerlos. Al desvalido hay que procurar siempre hacerle un escudo del que está desprovisto naturalmente.

Algo nos debemos inventar

Como madre, el escudo que utilizo para proteger a mi hijo es siempre estar ahí para él. Es verdad que las noticias y Twitter me hacen vivir un rango de emociones muy variado durante el día pero mi hijo debe saber que todo el día me tiene ahí para él.

Para los niños es vital seguir con su rutina, así no se sienten desprotegidos. La misma hora de la siesta, el tetero o la teta de siempre, la sonrisa de mamá, los juguetes que le gustan… cualquier totem que les brinden seguridad. Los ancianos necesitan cultivar el espíritu, también los enfermos. Todas las personas con conciencia de los acontecimientos, si no puede por sus propios medios, debe ser provista de algún medio de distracción, una alegría, una satisfacción.

Protejamos a los nuestros con fiereza. Los que no pueden salir a pelear, los que no tienen voz, los que no pueden moverse, los frágiles. Estemos seguros de ayudar no sólo con un clamor, sino con la esperanza de que esa tranquilidad va a seguir después de que todo pase. Guardemos a los nuestros en lo más profundo de nuestro Helm’s Deep y estemos seguros de cuidar la entrada  con todos nuestros escudos

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If you can’t love yourself, how’n the hell you’re gonna love somebody else?

Y, aunque algunos no estemos ni niños, ni ancianos, ni enfermos, debemos recordar que en medio de todo el caos siempre es necesario buscar sonrisas. Un chiste, un abrazo, una siesta, un libro, un café… lo que sea para elevar el espíritu y darnos la esperanza de que todo puede y va a salir mejor.

Si vamos a cuidar a otros, empecemos por nosotros mismos. Y es obligatorio cuidar a los demás.

Scriptum causa

Hace poco mi amiga Ana Patricia publicó una entrada en su blog en el que hablaba del motivo que nos mueve a escribir y llevar un blog. Recordé que en mis primeros años universitarios solía llevar un blog de recortes en el que publicaba mis escritos literarios con un tema bastante crudo. Eran mis primeros intentos en la escritura donde procuraba conocer mi voz, mi tono y en el que no había definido mi motivo pero estaba claro.

Quien quiera dedicarse a la escritura debe encontrar sus motivos.

Ninguna palabra debería emitirse sin esfuerzos previos. Al menos ese es el ideal de quienes nos sentimos apasionados por sus formas, música y función. Mis motivos primarios al comenzar a publicar contenido en un blog respondían más a disfrutar el lenguaje aunque no tanto de su función. En la universidad aprendí a amar las expresiones más altas del lenguaje en vez de buscarles sólo la función así que tuve un buen tiempo admirando cómo se escribían las cosas, cómo se decían, como decía Capote “la música perfecta que hacen las palabras”. Luego, aprendí a apreciar la correcta amalgama: Lo que comunicamos y cómo lo hacemos.

La razón de este blog viene siendo un esfuerzo por comunicar algo. Importante o no se verá más adelante en el camino. Lamentablemente no le hago caso a Fitzgerald y escribo sólo por decir algo, hasta los momentos, pero estoy segura de que tengo algo que decir.

Como venezolana mi voz se ha escuchado. En mis esfuerzos por hacer viral una campaña de funding utilicé las palabras que creí cumplirían ese objetivo, y lo hicieron (aunque no de la manera que quería). Medios internacionales se acercaron a mí para hablar de mi campaña y las visitas de mi blog se dispararon. Algo escribí que captó la atención de la gente.

Lo único negativo de esta campaña es que el beneficio sólo lo obtengo yo (y mis allegados) pero al escribir un texto que genere impacto, el beneficio es para ambos, lector y autor. Disfrute, desahogo, aprendizaje, negocio. Algún beneficio debe surgir de ser capaces de comunicarnos. Luego de todo eso supe que debía aclararle a quien me lea los motivos reales de este blog.

Encontrar una mina de oro

Comunicarse sin interlocutor debe ser la forma más narcisista del lenguaje. Lo admito porque releo cada entrada que escribo una y otra vez para conocerme a mí misma. Encontrar el verdadero motivo de la escritura debe ser como encontrar un recurso valioso que puede ser explotado hasta el cansancio luego.

Con mi blog anterior nunca logré prosperar. Mis intentos por disfrutar del lenguaje literario se veían opacados por mi cotidianidad y el desgano. No obtenía ningún beneficio de ello y lo dí por abandonado. Aún me arrepiento pero al revisarlo me doy cuenta que debí enfriarlo: La escritura también debe tener un período de reposo.

Aunque todavía no estén claros los motivos y siempre pueden variar, las cosas se ven más claras desde aquí cerca.

Un blog no puede seguir existiendo si no existe la motivación necesaria: Financiera, espiritual, literaria, afectiva o cualquier otra razón. Todas son válidas en la empresa de escribir. Para comunicarnos sólo necesitamos la vía y la disposición, ya la vía está. Mis razones particulares se esparcen a lo largo de mis entradas pero también vale citar a Flannery O’Connor:

“I write because I don’t know what I think until I read what I say.”

Escribo porque no sé lo que pienso, hasta que lo leo lo que dije.

Escribir o cazar mariposas

Supongo que, para mí, escribir se vuelva una especie de caza de mariposas, en donde mis pensamientos voladores se rehúsan a ser atrapados y el lenguaje escrito es la única forma que tienen de encontrar paz.

Experiencias previas en la vida me han demostrado lo rápido que puede volar un pensamiento y qué tanto se puede confundir con otro así que, en el andar de la escritura, las palabras encuentran una quietud que les permite reflexionar sobre sí mismas. Aunque esto no pasa en la lectura, donde mi mente vuela aún más rápido con pensamientos de diferentes vuelos.

Escribir o pasar por debajo

Nunca he sido una persona de mucho hablar. Hablo tan poco que cuando lo hago se me enreda la lengua y pierdo toda elegancia. Escribir es, quizás, la única forma que existe para mí de encauzar el algo que tengo que decir.

Mi país, Venezuela, está pasando por una crisis terrible. Una crisis que me está haciendo pensar es el detonante de muchos refugiarse en el lenguaje. Necesitamos saber qué pasa, cómo pasa, qué pensamos sobre eso y el lenguaje es nuestro único salvador, nuestro grito de auxilio. La vía que escogí llevando un blog me permite decir lo que se debe y que sea accesible a los demás.

Escribir para ser libre

Virginia Woolf escribió en Una Habitación Propia

“Lock up your libraries if you like; but there is no gate, no lock, no bolt that you can set upon the freedom of my mind.”

y yo le hago eco. No hay nada más liberador que poder admirar a las mariposas inquietas del pensamiento, disfrutarlas y desechar los cerrojos. Si no escribiéramos, quién sabe qué sería de nosotros, quién sabe a dónde fuesen a parar todas las ideas que albergamos, buenas o malas, pero que desean salir o quedarse, ser libres o encerrarse; ideas que desean tomar su propio camino.

Si no puedo ser libre en las calles por muchas y varias razones, la libertad de mi mente necesita saber de qué va y escribir es el único canal que conoce.

Cuál sea la razón de cómo sea que nos queramos expresar, la vía está disponible para mí y eso era todo lo que deseaba. Toda mi vida he querido escribir y ya es hora de poderlo aprovechar.

Como Bartleby, preferiría no hacer muchas cosas más que dedicarme a escribir.

Planet Terror: Nuestra Vida Hoy en Venezuela

Hay ciertas cosas en mi vida de las que nunca podré escapar y utilizo esta última palabra con el significado de fuga. Salir corriendo de algunas situaciones en la vida es algo que muchos quisiéramos hacer pero condiciones como ser venezolana no es una de las que nos permitamos huir. Así me mude al norte de China donde tenga otras preocupaciones territoriales y la religión consuma mi vida, mi mente siempre se ocupará con el pensamiento de Venezuela. Si algo saqué de provecho en la era del chavismo fue la disección histórica del momento actual como un hábito y las implicaciones que cada acontecimiento conlleva, en tiempo real. Dudo que de otra manera yo me hubiese preocupado por tales cuestiones.

Lo que no me atreveré nunca a poner en duda es las consecuencias que trae la crisis a nuestras vidas. Desde aprender a rendir la comida hasta encontrar nuevas formas de explotar el potencial profesional y las oportunidades que se nos presentan. Muchos venezolanos aprovechan esas oportunidades fuera de Venezuela y otros, como yo, aprendemos a hacerlo con y a pesar de las limitaciones que significan vivir aquí en el país del terror. Por ejemplo, este blog es el comienzo de una oportunidad de crecimiento profesional (aunque todavía en construcción) y desde aquí expreso mi preocupación por la situación de hoy,19 de abril del 2017.

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Imagen sacada de twitter

Muchas marchas han pasado, muchas oportunidades de expresar el descontento con represión incluida, muchas veces en las que he desgastado mis uñas sin resultado y ninguna de esas veces ha sido distinto: las protestas siempre generan angustia, siempre se quiere que el resultado sea otro, como partidaria de la oposición, al menos. Todos los que adversamos las políticas del chavismo quisiéramos, por la partida chiquita, que Maduro renunciara y se fuesen todos sus simpatizantes a otro planeta si fuese posible. Un planeta como el de Robert Rodríguez donde existe toda la violencia que ellos disfrutan vivir a diario y hasta tendrían una prostituta con un arma por pierna, aunque creo que Rose McGowan sería mucha mujer para los chavistas así que la alegoría no quedaría bien hecha.

Ese planeta al que el chavismo tiene sometida Venezuela es el mismo en el que me encuentro encerrada. Si mis amigos en el exterior no pueden hacer por la marcha en Venezuela sino acompañar en espíritu desde otras latitudes haciendo otras marchas, algunos de los que quedamos aquí, viéndonos en una circunstancia particular, nos sentimos impotentes al no podernos hacer sentir caminando. Las amas de casa que no pueden abandonar su hogar ni sus hijos, los que están forzados a trabajar por la crisis y, como es mi caso particular, los que nos encargamos de criar a la generación de venezolanos que verá este oscuro episodio de la historia del país como un bache en el pasado del que hay que aprender. Quizás suene como disculpas y quizás sí lo sea. No hay nada que me frustre más que no unirme a las exigencias de las que me siento parte, a las exigencias de las cosas que yo también sufro ausencia, al grito de quienes sufren conmigo.

Hasta el más desentendido de la política lleva su cuota de angustia cada vez que se convoca una movilización. Es muy difícil sufrir los embates de la crisis y no querer decir nada pero aún así hay gente que se las arregla. Por esas personas, hay muchas voces que quieren hablar en estos momentos, personas que se están preparando para expresar su opinión, palabras que se hacen sentir al menos en un par de mentes y eso es lo que procuro con estas líneas. Si las protestas no van a hacer nada, que más personas se enteren de lo que nos aqueja, de lo que nos hace llevarnos las manos a la cabeza todos los días pensando qué vamos a hacer.

Elías, mi hijo, tiene un año y un poquito más, no habla pero lo entiende todo, corre todo el día y come como un niño de 10 años. Elías tiene dos dedos de leche en polvo y, a Dios gracias, unos padres que se las inventaron para que al fin la familia no se estancara en la mengua, además de familiares y amigos que lo han querido hasta su bienestar, lo que no es el caso de muchos niños en el país y por eso y muchas otras razones es necesario que todas las voces posibles sean escuchadas y leídas por todas las mentes posibles, que nuestro mensaje atraviese las fronteras. Ese es el objetivo de la marcha, a mi parecer, y en mi imposibilidad de acompañar con mis piernas, acompañaré con mis ideas la causa venezolana que no es otra que la dignidad.

Sepámonos dignos, esa es nuestra exigencia. Gritemos nuestro descontento por ser humillados todos los días, que nuestros coterráneos también merecen dignidad y aquellos que buscan arrebatarnos nuestra humanidad sean desterrados a su planeta del terror y la violencia. Aquí no vamos a comer flores pero el que se quiera comer las isoras de mi jardín que me avise y yo se las doy.

Como siempre dicen las mamás y yo, haciendo honor a mi más reciente título, lo diré como un consejo conclusivo: Mijos, no se dejen joder. Hagan lo que sea por no dejarse joder.

Carta de cumpleaños a mi hijo Elías Alejandro

Feliz cumpleaños al mejor hijo que hizo una mejor madre.

Tenían razón y lo grito a los vientos. No es posible que se ame a algún ser en la vida más que a un hijo. El día que naciste fue un tumulto de emociones tan grande que ya no sentía nada, sólo tu presencia, tus manos chiquiticas, tu respiración, tu piel frágil cerquita de mi. Tu llanto sólo pedía mi presencia y mi corazón se ponía chiquitico al dártela.

Mi chiquitico.

Se me irá la vida dando gracias por darme la hermosa tarea de ser madre de un niño tan activo, tan inteligente, tan hermoso como tú y me faltará vida para poder cuidarte, enseñarte y verte aprender de la vida como lo hemos hecho durante todo este último año.

Antes era yo, era mi cuarto, mi cama, mis aprendizajes, mi comida, mis pensamientos. Ahora todo lo que existe primero en mi vida, eres tú, hijo. Gracias por enseñarme el valor de la vida, aunque no seas maestro. Gracias por inculcarme el valor del ahorro, aunque seas muy pequeño para ser economista. Gracias por escucharme cantar, aunque nunca haya grabado ni una canción.  Gracias por enseñarme a cuidar de mí misma para poderte cuidar a ti, aunque no seas coach motivacional. Un niñito tan pequeño que se volvió tan grandote de la noche a la mañana vino a nuestras vidas para ser tantas cosas sin querer.

Espero que en tu futuro seas todas las cosas que quieras ser, hagas todo lo que quieras hacer, ayudes todo lo que quieras ayudar, ames todo lo que quieras amar y que el mundo te resulte un espacio chiquitico para todo lo que tengas que ofrecer. Eres un ser grande y en mi corazón no cabes, por eso somos tantos lo que te amamos.

Espero que estas palabras queden grabadas en la nube del internet que quizás en tus tiempos se vuelva obsoleto porque quizás hayan encontrado una nueva forma de comunicación. Espero que queden grabadas en algún sitio para que no se pierdan, para que no se las lleve el tiempo y cuando logres entender puedas revisar lo que tu madre siempre guardó para ti, un único e infinito amor que no podrá ser contenido ni en todos los terabytes de capacidad del mundo.

Feliz cumpleaños, mi corazón afuera. Feliz primera vuelta al sol. Que se repitan muchas más.

Te amo,
tu mamá.